El taller
TEMPO nace de una idea simple: un reloj automático bien hecho no tiene por qué costar una fortuna ni parecerse al de todos. Elegimos piezas, las ensamblamos a mano y regulamos cada unidad antes de que salga por la puerta.
Cada TEMPO late con el Seiko NH35: 24 rubíes, cuerda automática y manual, parada de segundero y 41 horas de reserva. Es el movimiento que han elegido miles de relojeros independientes por una razón: fiable, robusto y reparable durante décadas.

De la colección o desde cero en el configurador: esfera, bisel, agujas, caja y correa.
Ensamblamos a mano las piezas sobre el calibre NH35, una unidad cada vez.
Ajustamos la marcha y probamos estanqueidad y funcionamiento antes de cerrarlo.
En 2-3 semanas, en su estuche, con tarjeta de autenticidad y 2 años de garantía.
El configurador te deja combinar cada pieza y ver el resultado antes de pedirlo.
Abrir el configurador